Durante la sesión ordinaria de la Junta Departamental de Soriano celebrada este lunes 8 de junio, el edil nacionalista Nicolás Azanza emitió una encendida alocución de fuerte tono político. El legislador cuestionó con dureza la compra y posterior donación a ANEP de una camioneta de alta gama por parte del presidente de la República, criticó el estado actual de la seguridad y la economía, y acusó al gobierno nacional de darle la espalda al sector productivo.»
«Lamentablemente, el pueblo uruguayo vivió un bochornoso episodio que desprestigia la figura de nuestro presidente de la República.
Hablo de la compra de una camioneta de alta gama, con un costo de U$$ 80.000; fue adquirida con un descuento de U$$ 25.000, y el pago restante, un auto que había sido rifado, pero nunca se rifó. Una vergüenza todo; yo me pregunto qué pasó con los herederos de Mujica, ¿dónde quedó el simbolismo del Fusca? ¿Dónde quedó esa supuesta sobriedad del manejo del dinero y del poder que van y les dicen, en largas mateadas en los Comités de Base?
¿Los que en esta sala se desgarran las vestiduras hablando de ética y moral, no tienen nada para decir?
Un electorado que refleja en cada encuesta el profundo descreimiento a su fuerza política por este tipo de acciones. Les mintieron, pero les están haciendo saber que ya no les creen.
No solo estos episodios generan un total descreimiento, sino que le sumamos un país con más inseguridad, una economía semi estancada, un gobierno sin respuestas, con una grieta interna que ya no la puede disimular más. Las mentiras descaradas son moneda corriente; nuestro presidente declara que dona su camioneta a A.N.E.P. por un pedido de la institución y yo me pregunto, ¿para qué podría estar necesitando esta institución una camioneta de alta gama?
Quizá hay algún chiquilín que, si no se le transporta en un vehículo con estas características, ¿no concurre al centro educativo o quizá el presidente de ANEP la piensa utilizar para su propio uso?
No sé qué destino podrá darle a esta camioneta; lo que sí les puedo decir es que fue una ridícula manera de salir de un episodio bochornoso, que termina peor aún.
En discrepancia con las declaraciones de mi partido, voy a contradecirlo en algo: yo creo que el gobierno sí tiene un rumbo; el rumbo marcado es llevar al país a la debacle, al desprestigio de las instituciones, a una situación completamente desfavorable y contra los intereses de la República.
El país viviendo esta realidad y viendo estas formas de actuar, yo me pregunto quiénes son los cajetillas, quiénes son los Malla oro.
No declararon emergencia agropecuaria frente a la sequía, adoptaron medidas parciales y fuera de tiempo, aumentaron como nunca el precio del combustible en plena zafra agrícola; ¿quiénes son realmente los copetudos de riñón cubierto, quienes históricamente le han dado la espalda al sector productivo?
Y la última pregunta, señor presidente, ¿cuándo van a comenzar a gobernar?
Que mis palabras pasen a la diputada María Fajardo. Gracias.