Luego de la instancia en la Junta Departamental, representantes del Frente Amplio volvieron a fijar postura sobre el formato y el alcance del control hacia la gestión del Ejecutivo de Soriano.
Desde la bancada opositora se dejó en claro que la expectativa de la fuerza política era recibir a un equipo de gobierno preparado, con el conocimiento técnico y el asesoramiento necesario para responder en forma oral y abierta ante el plenario.
Según explicaron, el llamado a sala se concibe como una herramienta de cara a los vecinos y no como un mero trámite administrativo entre dirigentes.
La diferencia entre canales de control
En este sentido Pablo Ponce, remarcó que el material que la administración envíe por escrito a través del coordinador será analizado con «el debido respeto», pero aclaró que formalmente esa documentación equivale a la respuesta de un pedido de informes, desvirtuando el espíritu del llamado a sala.
Asimismo, se abordó la posibilidad de que el intendente titular, Guillermo Besozzi, concurra a la Junta tras retomar sus funciones.
Al respecto, Ponce, se puntualizó la diferencia normativa existente: mientras en una comparecencia voluntaria el jefe comunal no tiene la obligación legal de responder a todo el cuestionario, el llamado a sala exige respuestas concretas sobre los puntos en debate.
No obstante, afirmaron que una eventual visita del intendente titular con sus asesores será bien recibida por la bancada.