En el marco del acto protocolar conmemorativo por el 176.º aniversario del pasaje a la inmortalidad del General José Gervasio Artigas, la Subjefa de Policía de Soriano, Comisario General Angelina Ferreira, hizo uso de la palabra en representación de la Jefatura de Policía local tras la invitación de la Asociación Patriótica de Soriano.
Durante su alocución, la jerarca policial resaltó la vigencia del pensamiento artiguista y el profundo vínculo histórico del departamento de Soriano con los inicios de la gesta emancipadora.
El valor de la historia y el legado de libertad
En sus primeras palabras, la Comisario General Ferreira subrayó el compromiso institucional de la Policía con el homenaje al prócer y llamó a cuidar la memoria histórica de la nación.«En este 23 de septiembre recordamos parte de nuestra historia y a todos aquellos héroes que entregaron su vida por la libertad de nuestra patria […]. Mantener viva la tradición es lo que nos hace orientales, porque la patria lo es todo».
Asimismo, evocó el rol determinante de Soriano como cuna de la revolución a partir del Grito de Asencio, hito histórico que definió como la «piedra fundamental» para la consolidación de un país independiente.
Liderazgo, unión y justicia social
Al analizar la figura de Artigas, Ferreira enfatizó la diferencia entre el uso del poder y el ejercicio de la autoridad moral, destacando su capacidad para articular a diversos sectores sociales en torno a un proyecto común.
Destacó que el prócer no se limitaba a mandar a su ejército, sino que lo guiaba y le transmitía fortaleza y valores, como quedó demostrado durante la gesta del Éxodo del Pueblo Oriental.
Resaltó cómo Artigas logró unir a personas de diferentes clases sociales, etnias y culturas —soldados, gauchos e indígenas— bajo una misma causa.
Señaló que en la vida a campo abierto mantuvo la disciplina y la convivencia pacífica con firmeza y justicia, buscando siempre proteger a los más desfavorecidos.
Vigencia del ideario artiguista
La Subjefa de Policía hizo un repaso por varias de las máximas más célebres del Protector de los Pueblos Libres, tales como «Con libertad ni ofendo ni temo», «Nada podemos esperar sino de nosotros mismos» y «Sean los orientales tan ilustrados como valientes», destacando que sus frases continúan siendo una guía ética para las presentes generaciones.
Para finalizar, Ferreira recordó las últimas palabras atribuidas al General —«Traíganme mi caballo»— como un símbolo de la vida de un patriota que forjó la nación recorriendo la Banda Oriental, y cerró su discurso rindiendo honores en nombre de la institución policial y de la ciudadanía.