Durante su paso por la ciudad de Mercedes, el representante del sector de los jubilados vinculados a la corriente del director José Pereyra Burgue, Renaldo Borreiro, afirmó que existe una creciente sensación de abandono entre los pasivos, especialmente en las localidades del interior del país. Borreiro señaló que este panorama confirma lo que se percibía de forma indirecta: un repliegue progresivo del Estado que impacta negativamente en las personas mayores, generando sentimientos de tristeza, desamparo y desesperanza ante la falta de soluciones a sus necesidades cotidianas.
El referente explicó que la ausencia de oficinas y mostradores presenciales obliga a los jubilados a afrontar costos económicos desmedidos y realizar traslados de entre 80 y 160 kilómetros únicamente para hacer una consulta o iniciar un trámite, sin tener garantías de resolver su situación. Frente a este escenario, Borreiro reafirmó que su propuesta se centra en mantener una política de cercanía territorial que contemple los problemas reales de servicios, beneficios y prestaciones económicas, recabando directamente en cada localidad las inquietudes de los usuarios para canalizarlas de manera concreta ante las autoridades del organismo.