El senador nacionalista visitó Mercedes, donde cuestionó con dureza los relatos de la oposición, minimizó el impacto real de la Rendición de Cuentas y analizó la enorme expectativa política que genera la reaparición pública de Luis Lacalle Pou prevista para el próximo 9 de agosto.
En la continuidad de su rueda de prensa en Mercedes, el senador nacionalista Sebastián da Silva reflexionó sobre el escenario político actual, apuntando a lo que considera una pérdida del «pedestal moral» por parte de la izquierda, y analizó las fuertes expectativas que genera la próxima aparición pública del expresidente Luis Lacalle Pou, prevista para el 9 de agosto.
El legislador afirmó que, tras años en los que definirse de derecha o cuestionar a la izquierda era motivo de «cancelación» y se trataba casi como una «mala palabra», hoy la situación se ha revertido gracias a una juventud que «ya no se come ninguna» frente a los viejos relatos; en tal sentido, remarcó que el Frente Amplio perdió su superioridad moral debido a sus gestiones en materia económica, de seguridad, honestidad y política internacional.
Asimismo, Da Silva volvió a desmitificar el debate sobre la Rendición de Cuentas, insistiendo en que es una discusión que «no le cambia la vida a nadie» y criticando duramente las promesas de sumar más policías en el presupuesto nacional cuando todavía no se han llenado las vacantes que ya cuentan con financiamiento por ley; ante esta lentitud administrativa y los dilatados tiempos de instrucción policial, el senador propuso aprobar una ley directa en 48 horas para incorporar 300 efectivos de forma inmediata a las calles.
Finalmente, al referirse al anunciado retorno público de Lacalle Pou en el marco de la celebración de los 190 años del Partido Nacional, Da Silva confirmó que existe una enorme expectativa en todo el espectro político, incluido el propio Frente Amplio, y descartó rotundamente que el exmandatario vaya a centrarse en debates presupuestales, asegurando con humor que si el expresidente llega a hablar de la Rendición de Cuentas él mismo se levantaría y se iría del acto, ya que el verdadero foco de esa jornada estará en el legado histórico y la vigencia del partido, que reunirá en una fecha emblemática a dos de sus presidentes vivos.