«En primer lugar, quiero volver a transmitir un planteo que ya realicé en el período pasado, y que en su momento tuvo una muy buena receptividad por parte de la gente.
Me refiero a la importancia de cuidar los espacios públicos destinados al disfrute de niños, niñas, adolescentes y familias. Estoy hablando de los espacios con juegos, plazas de deportes y lugares de recreación.
La propuesta apunta a que estos espacios puedan contar con cartelería clara, visible y educativa, promoviendo que sean lugares libres de sustancias psicoactivas, con mensajes de concientización sobre el daño que genera el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas, especialmente cuando hablamos de lugares donde concurren gurises y familias.
En su momento habíamos planteado incluso la posibilidad de prohibir determinadas conductas, pero entendemos que muchas veces la fiscalización es difícil.
Por eso creemos que una herramienta concreta, posible y realizable es avanzar en la información, en la educación y en la concientización. Porque muchas veces son los más chicos los que nos enseñan a los adultos; son ellos quienes nos dicen que no tiremos un papel al piso porque contaminamos, o que fumar hace mal, y eso pasa porque escuchan, porque aprenden, porque la educación va generando cambios. Imaginen una plaza, un abuelo con su nieto, una madre con su hijo, una familia sentada, y al lado un cartel que diga claramente que fumar daña también a quienes están alrededor. Capaz que ese cartel no cambia todo, pero puede hacer reflexionar y, si logramos eso, ya es importante.
A veces, desde este lugar que ocupamos de forma pasajera, no se trata solo de cuánto tiempo estamos, sino de qué huellas podemos dejar, y creo que este tipo de propuestas, aunque parezcan pequeñas, ayudan a construir una sociedad más consciente, más sana y más cuidadosa con los más chicos. Por eso solicito que este planteo pase a la Comisión de Cultura, a la Dirección de Cultura y Arquitectura y a los diferentes Concejos Municipales de Soriano, para que pueda ser evaluado y trabajado; a su vez, me interesa que esta propuesta pase al CNE para que el CNE, lo tome y pueda difundir con las demás juntas deptales.
Como segundo tema, señor Presidente, quiero transmitir una preocupación que venimos siguiendo desde hace muchísimo tiempo y tiene que ver con la situación de las viviendas de realojo.
Hemos realizado pedidos de informes, accesos a la información pública al Ministerio de Vivienda, e incluso hemos conversado personalmente con la Ministra sobre este tema, y la verdad, señor Presidente, es que la situación me preocupa mucho.
En la noche de ayer, nuevamente se registraron robos de puertas y ventanas en viviendas de realojo.
No es un hecho aislado; ya hubo denuncias en febrero, en marzo, en abril, y lamentablemente se sigue repitiendo. La Intendencia nos respondió en un pedido de informes que hay cuidadores.
Pero lo cierto es que, si están, no se ven los resultados, porque cualquiera que recorra la zona puede comprobar que hay viviendas vacías, viviendas deterioradas, viviendas rotas, materiales robados, parcelas sin terminar y una situación que parece tierra de nadie. Y esto es grave, señor Presidente, porque estamos hablando de recursos públicos. Estamos hablando de millones de pesos, de cientos de miles de dólares invertidos, mientras hay familias esperando una solución habitacional.
También estamos hablando de personas que fueron censadas, que recibieron expectativas de acceder a una vivienda, y que después quedaron en la incertidumbre, sin respuestas claras. Esa desorganización no puede naturalizarse. A esto se suma una realidad social muy dura: la necesidad de vivienda en el departamento es enorme. Hoy mismo hay familias, con menores a cargo, que están volviendo a asentarse porque no tienen dónde vivir. Algunas incluso piensan en meterse en viviendas vacías, y uno tiene que decirles que no lo hagan porque pueden terminar teniendo problemas.
Pero eso muestra la desesperación y la falta de respuestas.
El plan de realojos tenía un objetivo claro: censar, realojar a las familias, cerrar asentamientos y mejorar la calidad de vida. Pero si hay viviendas vacías que se deterioran, si hay robos, si hay familias esperando y si al mismo tiempo se vuelven a formar asentamientos, algo está funcionando mal.
Por eso vamos a seguir reclamando respuestas y vamos a ir hasta el hueso, porque hay información pública que se nos ha negado o que no se nos ha querido brindar con claridad.
Solicito que estas palabras pasen al Ministerio de Vivienda, a la señora Ministra, al señor Viceministro, al Diputado por el departamento, a la Comisión de Vivienda del Parlamento Nacional y a mi fuerza política departamental.