El sindicato del Centro Papeleros Mercedes convocó a una reunión multisectorial de emergencia en su sede.
El objetivo fue comprometer al arco político y sindical para buscar una salida conjunta.
A la convocatoria asistieron: El Intendente Guillermo Besozzi; los diputados Aníbal Méndez y María Fajardo; el Presidente de la Junta Departamental, Raúl Bruno, junto a los ediles Claudia Barrientos, Javier Siniestro y José Spoturno. Delegaciones de la Confederación de Sindicatos de la Industria (CSI) (liderada por Danilo Dárdano); de la Federación de Obreros, Papeleros Cartoneros y Celulosa del Uruguay (FOPCCU) (liderada por Marcelo Mazza); e integrantes del Plenario Intersindical de Soriano.
«El núcleo del conflicto radica en la importación de papel onda (materia prima utilizada para fabricar cartón corrugado) desde Argentina y Brasil por parte de la empresa Pamer, motivada por costos más bajos en el exterior» señaló Vicepresidente Richard Ferreira.
«La fábrica cuenta con la máquina «Continua 1″, encargada de producir localmente este papel onda. Debido al ingreso masivo de bobinas importadas, los depósitos de la empresa se encuentran al límite de su capacidad (sobrestock)» agregó Ferreira.
Exlicó que «Al no haber espacio físico de almacenamiento y caer la demanda interna del papel de fabricación propia, la empresa opta por detener la marcha de la «Continua 1».
La estrategia comercial de la empresa afecta directamente la estabilidad de la plantilla de fabricación, generando consecuencias severas:Ferreira enumeró «Los obreros ya han atravesado dos períodos de seguro de paro y, dado el stock actual en los galpones, el sindicato advierte que un tercer seguro de paro es inminente a corto plazo. El uso repetido del seguro de paro ha golpeado fuertemente los ingresos de las familias y ha deteriorado el clima laboral, generando un ambiente de desánimo, incertidumbre y tensión constante («otro espíritu») entre el personal.
Existe el precedente histórico en la fábrica con el sector de papel higiénico, el cual comenzó con seguros de paro bajo argumentos de «falta de mercado» y terminó cerrando. Los trabajadores temen que se repita el mismo patrón de desmantelamiento».
El sindicato de Mercedes enfatizó que ha agotado «todas las vías tradicionales de negociación por cuenta propia