El senador del Frente Amplio Daniel Caggiani, criticó a los sectores que «dan manija» para desgastar la figura del mandatario e importan prácticas ajenas a la tradición uruguaya. Recordó que, siendo oposición, el FA «nunca cuestionó la honestidad» de Lacalle Pou pese a las crisis de la Torre Ejecutiva.
En el marco del programa «El FA te escucha», una delegación de la fuerza política desembarcó este jueves en la ciudad de Mercedes. En ese contexto, el senador Daniel Caggiani dialogó con la prensa y fijó una postura tajante respecto a las repercusiones políticas e internas que rodean al presidente Yamandú Orsi por la compra de su vehículo personal.
Caggiani marcó una línea divisoria clara entre el debate ideológico y el ataque personal. «No está bueno. Uno puede discutir ideas, la orientación del gobierno o si las políticas están bien implementadas, pero otra cosa es tratar de hacer algunos casos medio estrambóticos y meterlos en términos políticos», señaló el legislador, manifestando su rechazo a lo que consideró una «nueva realidad» en el escenario político uruguayo.
El senador enfatizó la necesidad de preservar la investidura presidencial por encima de las banderas partidarias, argumentando que el mandatario representa al país ante el mundo. Al ser consultado sobre si los cuestionamientos actuales están rozando ese límite institucional, Caggiani fue afirmativo: «Yo creo que sí, con ciertas acciones sí. Hay mucha gente que da manija todo el tiempo, sobre todo algunos actores políticos, y corren un poco los límites».
El espejo del período pasado: «Nosotros fuimos duros, pero no con la vestidura presidencial»
Para respaldar su postura, el dirigente del Movimiento de Participación Popular (MPP) trazó un paralelismo con el rol que ocupó el Frente Amplio como oposición durante el gobierno de Luis Lacalle Pou, recordando episodios complejos como el caso Astesiano o el de la entrega del pasaporte a Sebastián Marset.
«Cuando al expresidente Lacalle se le descubrió que tenía una asociación para delinquir en el piso cuarto de la Torre Ejecutiva, nosotros no promovimos un juicio político al Presidente de la República», argumentó Caggiani. Lo mismo señaló respecto a la destrucción de documentos públicos en el piso 11 de la sede de gobierno: «Denunciamos la situación, pero nunca cuestionamos al Presidente de la República. Partimos de la base de que el Presidente es honesto y dice la verdad, que es lo que creo que entiende la mayoría de los uruguayos».
En ese sentido, el senador lamentó la importación de lógicas de confrontación que «no son buenas para el Uruguay» y advirtió que quienes se dedican a «dar manija» terminan enredándose en su propio discurso.
Un tema cerrado y la mirada en las prioridades
Respecto a si este episodio ha generado fisuras o ruidos en la interna de la coalición de izquierdas ante los trascendidos de prensa, Caggiani descartó cualquier tipo de afectación y minimizó el impacto del asunto de cara al futuro.
«No, no. Esto es una anécdota, seguramente va a ser una anécdota cuando termine el gobierno», definió de forma rotunda. Concluyó afirmando que el Frente Amplio tiene la mirada puesta en los problemas estructurales del país: «Lo que hay que hacer ahora, y lo que a nosotros nos preocupa primero que nada, es que haya trabajo en todo el país».