El presidente del Frente Amplio aseguró que la decisión de donar el vehículo a la ANEP demuestra que no hubo intención de enriquecimiento y descartó fisuras internas dentro de la fuerza política.
En el marco de una nueva jornada del programa «El FA te escucha», una delegación de dirigentes nacionales del Frente Amplio llegaron este jueves al departamento de Soriano para mantener reuniones con instituciones sociales y agrupaciones vecinales.
En declaraciones a sorianoaldia.com.uy , el presidente de la coalición de izquierdas, Fernando Pereira, abordó la polémica que rodea desde hace diez días al Presidente de la República por la adquisición de una camioneta Hyundai.
Pereira fue categórico al desestimar las sospechas de irregularidades y atribuyó el revuelo mediático a un problema de comunicación.
«No hay ninguna complejidad acá, más que la falta de un manejo adecuado de la situación», afirmó el dirigente, señalando que la posterior donación del vehículo a la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) despeja cualquier duda sobre las intenciones del mandatario. «Cuando uno dona todo ese patrimonio, yo no sé qué duda puede quedar de que el presidente no se iba a enriquecer», agregó, recordando además que un automóvil pierde un 20% de su valor apenas sale de la automotora.
Para el líder del Frente Amplio, llevar el debate al terreno del beneficio personal es «una barbaridad que va contra la institución presidencial». Si bien defendió el derecho de la prensa a informar, pidió «no pasarse de rosca» dada la investidura del involucrado. Explicó que la compra original respondió a razones de seguridad y a la necesidad de contar con un coche propio para el traslado familiar, evitando así el uso de la flota oficial para fines particulares, una práctica que suele ser juzgada con severidad por la ciudadanía.
Sin fisuras en la interna del Frente Amplio
Consultado sobre si este episodio ha generado rispideces o visiones encontradas dentro de la oposición, Pereira fue tajante: «No, no. Se explicó al Secretariado completo y el Secretariado completo apoyó».
A criterio del presidente del FA, la verdadera discusión no pasa por la honestidad del mandatario —a quien definió como una de las personas «más transparentes» y con un manejo de la gestión pública «más que adecuado»— sino por el rol de sus colaboradores.
«La duda sería cómo se movió el entorno del presidente para cuidarlo, si está suficientemente cuidado o no», evaluó.
El cierre del caso en la JUTEP
Con la donación del vehículo valuado en 54.000 dólares a la ANEP, un destino que Pereira consideró «bárbaro» para el medio rural, el dirigente considera que el cuestionamiento político carece de sustento.
No obstante, reconoció que el proceso tendrá su cierre definitivo una vez que se expida el organismo competente. «Hay una parte que queda, que es que la JUTEP (Junta de Transparencia y Ética Pública) se pronuncie si hubo fallas éticas. Yo estoy convencido, de acuerdo a quienes me asesoraron, que no hay ninguna falla ética. Cuando termine esa etapa que es administrativa, terminará el tema», concluyó Pereira.