BROU refuerza el apoyo al agro ante la emergencia climática y la incertidumbre global por el conflicto en el Golfo.
En diálogo con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el Banco República implementó hace meses medidas inmediatas de postergación de pagos y alivio financiero para los productores. Estas acciones se complementan con una resolución del Banco Central del Uruguay (BCU), que permite que las prórrogas en los plazos de pago no afecten la calificación crediticia de los clientes, evitando así un perjuicio adicional para el sector.
Originalmente, este plan se enfocó en los primeros afectados detectados en el sur del país. Sin embargo, tras la declaración de emergencia agropecuaria, el alcance se ha extendido a todo el territorio nacional, estando disponible para todos los productores que lo requieran.
Impacto de la crisis en el Golfo Pérsico
Respecto al complejo escenario internacional, el presidente de la institución señaló que la inestabilidad global y los conflictos en la zona del Golfo Pérsico impactan directamente en la economía local. Uruguay, aunque ajeno al conflicto, se ve afectado por la volatilidad de los aranceles y los cambios en las políticas comerciales globales.
En el caso específico del campo, las preocupaciones se centran en dos ejes: El incremento inmediato de los precios y el riesgo potencial de desabastecimiento si el conflicto se prolonga.La zona en conflicto es una fuente clave de suministros para el sector agropecuario, lo que genera una presión al alza en los costos de producción.
Finalmente, desde la conducción del banco se enfatizó la necesidad de recuperar la estabilidad y reglas de juego claras. Se hizo un llamado a que las potencias económicas globales intervengan para ordenar la situación, subrayando que la incertidumbre actual es «completamente inconducente» para el desarrollo productivo.