El 28 de febrero de 2025, una mujer de 58 años presentó una denuncia contra su hijo, de 22 años, por agresiones verbales y amenazas.
Según la víctima, el joven, consumidor de drogas, la insultaba y le exigía dinero para su consumo.
Ante esta situación, solicitó medidas cautelares para su protección, las cuales fueron dispuestas por el juez, incluyendo una orden de alejamiento de 500 metros y la prohibición de contacto por 180 días.
A pesar de las restricciones impuestas, el hombre continuó violando las medidas.
El 1 de mayo, fue trasladado a dependencia policial por personal del Grupo de Reserva Táctica (G.R.T) al encontrarse en una zona restringida.
Enterada la fiscalía, dispuso que permanezca en calidad de detenido y posteriormente sea llevado ante la misma.
En la fecha 2 de mayo, cumplida audiencia judicial, se dispuso la formalización y condena por proceso abreviado respecto de F.P.L.V de 22 años de edad, “como autor penalmente responsable de reiterados delitos de desacato agravados y un delito de hurto, todo en régimen de reiteración real, a la pena de seis (6) meses de prisión de cumplimiento efectivo”.