Federico Lemos, director del documental La otra pelota. Historias del básquetbol uruguayo, comparte con nosotros la visión detrás de este proyecto que explora el impacto del básquetbol en la cultura y sociedad del país.
En charla- post exhibición del documental- con sorianoaldia.com.uy, Lemos reflexionó sobre el proceso creativo, su conexión con el deporte y el valor de homenajear a los ídolos que, a menudo, pasan desapercibidos.
¿Qué buscaste transmitir con este documental, y por qué el básquetbol?
«Es una gran pregunta, porque yo no vengo del mundo del básquetbol», comienza Lemos.
«Soy un montevideano que creció en diferentes barrios de la ciudad, y cada vez que llegaba a uno, me encontraba con un club de barrio que no solo tenía importancia en lo deportivo, sino también en lo cultural y social. Sin ser un jugador destacado, el básquetbol estaba siempre presente. Tirar al aro con los amigos, aunque fuera solo para pasar el rato, tenía una importancia especial. En el fútbol, si no eras bueno, a veces te relegaban al arco; en el básquet, todos teníamos el mismo nivel. Es más, como dice el flaco Castro, el básquet es una metáfora de la vida: hay que tirar y errar, seguir intentando hasta que finalmente entre.»
Lemos revela que, a lo largo de los años, el básquetbol uruguayo fue dejado de lado en favor de otras pasiones nacionales, como el fútbol y el carnaval.
Esto, según el director, era una injusticia con los clubes de barrio y con el segundo deporte más popular del país.
«Me motivó mucho la idea de llenar ese vacío. No solo porque el básquet tiene una historia riquísima, sino también porque se trataba de rendir homenaje a esos deportistas y a sus historias, que muchas veces no reciben el reconocimiento que merecen.»
La selección de los relatos: un desafío de equilibrio
Uno de los grandes desafíos al crear La otra pelota fue decidir qué historias contar, dada la vastedad del material.
«Es complicado. La película no podía ser de 20 horas», explicó. «Por eso, decidí que el título fuera Historias plural del básquet uruguayo, ya que es una mirada personal sobre un deporte que no me estuvo tan cerca ni como hincha ni como jugador, pero sí como aficionado a los deportes y a la cultura de barrio. Fue una cuestión de tomar decisiones, de escoger aquellos relatos que pudieran conectar con el público, no solo con los fanáticos del básquet.»
El valor del homenaje y la memoria
Lemos reconoce que su documental también cumple una función fundamental: «Para las nuevas generaciones, es importante recordar quiénes fueron estos referentes. Muchos de ellos ya no están entre nosotros, y es vital homenajearlos mientras aún podemos».
Para el director, el básquetbol tiene una importancia vital en la formación de las personas en los barrios, y la película tiene el objetivo de rendir tributo a estos deportistas que siguen volcando su amor por el deporte de manera silenciosa, muchas veces sin esperar reconocimiento.
Un viaje personal: conocer a los ídolos
«Lo más hermoso de todo el proceso fue poder conocer a esos ídolos, a esos superhéroes de mi infancia», dice Lemos con entusiasmo.
«Yo los veía desde pequeño, y cuando tuve la oportunidad de entrevistarlos, de estar en su intimidad, fue algo increíble. Generar esa confianza, romper la frialdad de una entrevista, fue un regalo. Ellos me contaron sus historias y me permitieron llevarlas a la pantalla. Esto es mucho más que un simple homenaje, es un cariño a esos clubes y a lo que han representado.»
El documental también tiene un componente de reflexión sobre la memoria colectiva en Uruguay.
«A veces somos injustos con la memoria y con el reconocimiento a los logros de nuestros deportistas. Este proyecto es una forma de contrarrestar eso, de darles el lugar que merecen», comenta.
¿Qué sigue para La otra pelota?
Lemos no se detiene aquí. El proyecto continúa su recorrido por distintos puntos del país. «Vamos a estar visitando más ciudades, más clubes. Este tipo de eventos son lo que más disfruto, porque la película no está pensada solo para los fanáticos del básquetbol, sino para toda la sociedad. Queremos que todos se conecten con el documental, que lo vivan como algo propio», concluye.
Para aquellos interesados en seguir el recorrido de La otra pelota, Lemos invita a estar atentos a las redes sociales de Medio y Medio Films, donde se publicarán las fechas y lugares de futuras funciones. «Vamos a seguir llevando esta historia a diferentes rincones del país, con charlas, encuentros con los jugadores y, sobre todo, con los jóvenes de las formativas», asegura.
Este proyecto no solo es una película, sino un homenaje a un deporte que, aunque no siempre está en el centro de la atención, forma parte fundamental de la identidad y cultura uruguaya.