Este miércoles se inaugura la exposición “Blanes Viale, pintar siempre”, en el marco de las actividades que conmemoran el centenario del fallecimiento del artista mercedario Pedro Blanes Viale (Mercedes, 19 de mayo de 1878 – Montevideo, 22 de julio de 1926).
Se trata de una magnífica colección de obras de arte que se podrá apreciar desde este miércoles y hasta el 20 de diciembre en la pinacoteca-museo “Eusebio Giménez”.
La apertura de la muestra será este miércoles a las 18 h en la sala principal de la pinacoteca, en presencia de autoridades y público en general
Esta exposición es organizada por la Intendencia de Soriano por medio del Área Museos y Patrimonio, dependiente del Dpto. de Cultura, así como por el Instituto Nacional de Artes Visuales (DNC-MEC), contando con el apoyo de ICOM Uruguay y la Pinacoteca del Poder Legislativo.
El curador de la muestra es Enrique Aguerre, y colaboran además reconocidas galerías y casas de subastas de Montevideo e instituciones públicas como el Instituto José Ma. Campos de Mercedes.
Al decir de Aguerre, “…en la pinacoteca ‘Eusebio Giménez’ y más precisamente en esta exposición, se puede descubrir una verdadera joya: Artigas en el Paraguay (1923). El legado de Pedro Blanes Viale es muy rico e ilumina aspectos del arte producido en nuestro medio que aún falta investigar; sigue vigente y despierta un gran interés por parte de nuevas generaciones. Esperamos que esta exposición contribuya a conocerlo mejor y, al hacerlo, conocernos mejor a nosotros mismos”.
Queda hecha la invitación a disfrutar de esta magnífica muestra, que nos acerca a uno de nuestros más destacados exponentes de arte y la cultura.
Estará abierta al público de lunes a viernes de 9 a 17 h, mientras que los fines de semana se podrá visitar anotándose previamente por agenda web.
BLANES VIALE. PINTAR SIEMPRE
En el marco de las actividades que conmemoran el Centenario del fallecimiento del artista
mercedario Pedro Blanes Viale (Mercedes, 19 de mayo de 1878 – Montevideo, 22 de julio de
1926), la Pinacoteca Museo Eusebio Giménez presenta la exposición Blanes Viale – Pintar
siempre.
En la rica y prolífica trayectoria artística que ha llevado adelante Blanes Viale —con sólida
formación académica en Madrid y París-— la obra del artista se destaca en el retrato, la
pintura costumbrista, religiosa e histórica, pero sobre todos estos géneros es en el paisaje
donde alcanza sus cotas más altas.
La exposición Blanes Viale – Pintar siempre nos permite recorrer una treintena de pinturas y
dibujos a partir de la obra temprana de la época formativa del artista realizada entre los
años 1898 y 1902 a partir de su paso por la Academia de San Fernando y el estudio de
Manuel Arroyo en Madrid para luego matricularse en la Academia de Jean Joseph
Benjamin-Constant en París. De este período vale destacar dentro de la muestra,
perteneciente al género costumbrista, La pobreza (1898) que participa en ese mismo año
en el Salón de Barcelona. También Estudio de torso y Estudio de busto, ambos de 1902,
con los cuales gana la beca que le permite permanecer en Europa hasta 1907.
Dedicamos un pequeño sector a los retratos que realiza el artista en Montevideo y
Mercedes antes de su partida junto a otros que traerá luego de finalizar la beca en Europa y
ya establecido en Uruguay: Retrato de la madre de Blanes Viale (S/f), Retrato de la Sra.
Elvira Cumplido (S/f), Retrato del Procurador Antonio López (S/f) y Retrato del Sr.
Alfredo Silveira (1907). Todos de estricta factura académica.
Hay un aparte para un diálogo de Blanes Viale con su coterráneo mercedario, Carlos
Federico Sáez (1878-1901) y Carlos María Herrera (1875-1914), a través de tres pasteles
extraordinarios. Nos referimos a Ciociaro y Romana, ambos de 1895, en el caso de Sáez y
de Descansando (1901) de autoría de Herrera. Estos tres artistas comandarán el tránsito
hacia la modernidad de las artes plásticas en nuestro país.
A su retorno de Europa en 1907, Blanes Viale regresa con cincuenta telas para exponerlas
en Montevideo, y allí ya están presentes los paisajes de Mallorca -—calas, bahías, puertos,
caseríos, iglesias, parques, jardines y huertos— con el denominador común que es la
ausencia de la presencia humana. Testimonio de ello son las telas Jardín de Mallorca (S/f)
y Paisaje de Mallorca (S/f).
Estos paisajes fruto de la experiencia mallorquín y su relacionamiento con representantes
de la modernidad catalana —defensores de la pintura al aire libre que desafiaban en ese
entonces a la pintura académica-— como los pintores residentes en la isla como Joaquín
Mir (1873-1940) y Hermenengildo Anglada Camarasa (1871-1959), pero especialmente
Santiago Rusiñol (1861-1931) quién lo marcó definitivamente. Con él, Blanes Viale recorrió
Palma buscando locaciones que lo inspirara y compartieron una idea del arte moderno que
tenía su origen en el impresionismo, en el simbolismo y el luminismo español. La pequeña,
en formato, pero potentísima Retrato del pintor Santiago Rusiñol (S/f) es un registro fiel
de esa amistad.
Además de ese medio centenar de pinturas antes mencionado con los que regresa añade
en su corta estadía en Uruguay retratos de la Familia Figari y de la Quinta de Castro. A
partir de allí y buscando motivos que dispararan su inspiración, se dedica a recorrer el país
en busca de nuestros paisajes más característicos. Pinta en Soriano, Río Negro,
Tacuarembó, Durazno, Canelones, Maldonado, Rocha y Lavalleja.
En 1910 viaja nuevamente a Europa, esta vez por su cuenta y va a realizar un periplo que lo
llevará por Mallorca y la casa familiar, Francia, Italia y Bélgica. Existe poca documentación
de estos años pero podemos afirmar sin lugar a dudas que tanto El castillo de Bellvere en
Mallorca con ciruelos en flor (S/f) como Abadía de Cluny (1912) pertenecen a esta
época.
Al estallar la Gran Guerra en 1914 da por finalizada esta larga estadía en el viejo continente
y regresa a Uruguay en 1916. Retorna a nuestros paisajes, nuestra luz, y pinta en
Montevideo y especialmente los jardines y quintas del Prado, donde instala su casa y
estudio. Pinta en su Mercedes natal -—en el Arroyo Dacá, las orillas del Río Negro, la Playa
de los Michis—. Pinta en Lavalleja —el Cerro Arequita, las sierras, el nacimiento del Río
Santa Lucía, la fuente Salus—, pinta buscando motivos que lo inspiren. Jardín del Prado
(S/f), Parque con fuente (S/f), Paisaje de Sierras (S/f) y Los Médanos del Cerro
Atlántida (S/f) pertenecen a este período.
Un capítulo aparte merece en esta exposición el viaje a las Cataratas del Iguazú en 1916
donde reside durante casi seis meses con su amigo Julio Micoud. Cataratas del Iguazú
(1916) es la gran tela que pertenecía al Jockey Club de Montevideo, junto a Cataratas
(1916), el Autorretrato (S/f) de Julio Micoud y un acervo fotográfico inédito con anotaciones
a lápiz en el reverso de cada fotografía firmadas por Micoud que registran a Pedro Blanes
Viale pintando al aire libre frente a las monumentales caídas de agua.
Incluímos un capítulo especial para animales de diferentes orígenes que son muy difíciles
de datar, como parte del paisaje o como protagonistas de dibujos y pinturas: Fauna del
Uruguay (S/f), Pájaros azules (S/f), Ciervo (S/f), Burro de carga (S/f), Leopardos (1924 y
Ofidios (1924.
A partir de 1920 se dedicará a la pintura histórica casi exclusivamente, La Jura de la
constitución y Las Instrucciones del año XIII, ambas obras de gran formato y que se
encuentran en el Palacio Legislativo. En la Pinacoteca Eusebio Giménez y más
precisamente en esta exposición se puede descubrir una verdadera joya: Artigas en el
Paraguay (1923).
El legado de Pedro Blanes Viale es muy rico e ilumina aspectos del arte producido en
nuestro medio que aún falta investigar, sigue vigente y despierta un gran interés por parte
de nuevas generaciones, esperamos que esta exposición contribuya a conocerlo mejor y al
hacerlo, conocernos mejor a nosotros mismos.