La Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) se declaró en estado de alerta y analiza la implementación de un paro nacional de actividades tras una sucesión de ataques contra trabajadores del sector. El gremio denunció que, en apenas tres días, se registraron tres episodios de violencia física y verbal por parte de usuarios en diferentes puntos del país, lo que ha generado un clima de profunda inseguridad en los centros asistenciales.
Los incidentes, que ya fueron reportados ante el Ministerio del Interior y las autoridades de la Administración de los Servicios del Salud del Estado (ASSE), ocurrieron en el Hospital de Durazno, en el nosocomio de Juan Lacaze (Colonia) y en un centro auxiliar en la localidad de Vergara (Treinta y Tres). Según el sindicato, estos hechos no son aislados, sino que reflejan una preocupante vulnerabilidad del personal que se encuentra en la primera línea de atención.
Desde la FFSP reclaman de forma urgente la implementación de «medidas concretas que garanticen la protección del personal en todos los centros de salud del territorio nacional». Entre las demandas se incluyen el refuerzo de la seguridad privada, la presencia de efectivos policiales en zonas críticas y protocolos de actuación más rigurosos ante situaciones de desborde por parte de los pacientes o sus acompañantes.
«No se puede trabajar bajo amenaza constante», señalaron fuentes gremiales, quienes indicaron que la decisión sobre la medida de fuerza a nivel país se tomará en las próximas horas tras una reunión de las mesas departamentales. Por su parte, las autoridades de ASSE ya fueron notificadas de la situación y se espera una instancia de negociación para evitar la paralización de los servicios, asegurando siempre las guardias gremiales para la atención de urgencias y emergencias.