Federación Rural busca eliminar el 1% municipal y reclama soluciones por el atraso cambiario
En su paso por la Expoactiva Nacional, el presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, adelantó los ejes de trabajo de cara al próximo Congreso anual de mayo. Con una gira pre-congreso ya en marcha, el dirigente destacó que el «termómetro» de las federadas marca dos preocupaciones centrales: el déficit hídrico y la falta de competitividad.
El mandato de las bases
Normey subrayó el carácter democrático de la institución: «En el Congreso las que mandan son las federadas; nosotros organizamos la discusión en base a lo que ellas nos marcan». Para nutrir esa instancia, la directiva recorrerá localidades como Dolores, Flores, Tacuarembó y Fraile Muerto, relevando las problemáticas locales que muchas veces no aparecen en el radar nacional.
Impuestos y atraso cambiario
En cuanto a la agenda de reclamos, el presidente de la FR se mostró optimista sobre la eliminación del impuesto del 1% municipal, al que calificó como «injusto». Sin embargo, advirtió que el atraso cambiario sigue siendo una carga pesada. «El mundo ha cambiado y los parámetros macroeconómicos han evolucionado; debemos ver cómo nos posicionamos para que el sector pueda volver a generar inversión», sentenció.
Entre la innovación tecnológica y el reclamo por la agilidad estatal
El presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, destacó la evolución de la Expoactiva Nacional 2026, señalando que, a pesar de los precios bajos y el clima adverso, el sector «redobla la apuesta» con una fuerte inversión en infraestructura y tecnología.
Tecnología para la competitividad Normey se mostró sorprendido por la integración de la inteligencia artificial y la robótica en la maquinaria agrícola tradicional. «Vemos equipos que resuelven mejor los problemas y son cada vez más eficientes. Invertir en innovación es lo que nos hace potentes y competitivos como productores», afirmó.
Crítica a los tiempos de la emergencia Consultado sobre las medidas del Gobierno, el dirigente sostuvo que, si bien van en el sentido correcto, hubo una demora innecesaria en la respuesta oficial. «Desde enero veníamos solicitando la declaración de emergencia; los mapas eran claros. Se fue dilatando hasta que no hubo más remedio», señaló. Normey instó a actuar con mayor rapidez, recordando que «cuidar al sector productivo en los momentos difíciles es lo más sano que puede hacer un país».