El Grupo de Investigaciones Espaciales de la Universidad trabaja para aportar al combate de la plaga a nivel país y busca apoyo para profundizar el trabajo a simple vista la palmera se ve saludable.
Con sus hojas verdes, no aparenta estar afectada por el picudo rojo, una plaga que viene generando mortandad de distintas especies desde su ingreso al país.
El desafío es claro: ¿cómo detectar a tiempo y a gran escala las palmeras afectadas?
Investigadores del Grupo de Investigaciones Espaciales de UTEC desarrolla un mecanismo de detección temprana del picudo rojo que combina el uso de drones, imágenes de diferente tipo y algoritmos de inteligencia artificial.
“Desarrollamos una metodología para detectar de forma temprana el impacto del picudo rojo en palmeras, y actualmente estamos testeando su escalabilidad a todo el país”, planteó Natalie Aubet, docente Senior e investigadora de UTEC.
El trabajo consiste en utilizar drones con cámaras térmicas, multiespectrales y de espectro visible con el fin de detectar la presencia del picudo rojo en las palmeras.
El equipo logró identificar la presencia de la plaga y monitorear sus distintas fases de desarrollo en la palmera, incluso antes de que esta muestre un deterioro evidente a simple vista. Se trata de “una nueva metodología desarrollada por el equipo en Uruguay y basada en experiencias del exterior” para el trabajo en otras plagas, contó Nahuel Lamas, docente del Área Monitoreo Ambiental de UTEC.
Las imágenes y el trabajo con México
Pero, ¿por qué usar imágenes capturadas por drones y no utilizar imágenes satelitales? Lamas explica que la decisión se basa en dos factores clave: la resolución espacial necesaria para las fases iniciales de testeo y la disponibilidad práctica. Para estudiar las
palmeras en áreas piloto se requiere un mayor detalle.
Las cámaras de los drones capturan imágenes con una resolución centimétrica, mientras que las imágenes satelitales de acceso
libre típicamente ofrecen resoluciones medidas en metros.
Además, el acceso a imágenes satelitales comerciales de muy alta resolución (por ejemplo, de 50 cm) es más complejo,
costoso y sufre limitaciones en la frecuencia de adquisición. Por estas razones, iniciar el trabajo con drones resultó la opción más viable y efectiva.
El equipo tuvo una experiencia de trabajo con aviones con el apoyo del Servicio de
Sensores Remotos Aeroespaciales de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU). Además, se prevé
que realicen más vuelos en las próximas semanas para apoyar el trabajo conjunto con los
investigadores. De todos modos, el equipo de UTEC está explorando la posibilidad de
incorporar análisis con imágenes satelitales. Por el momento, las de drones son las que han
mostrado los resultados deseados para identificar al picudo rojo.
“A partir del geoprocesamiento de las imágenes capturadas por los drones y la aplicación de
algoritmos”, obtenemos información valiosa sobre la salud de las palmeras, contó Aubet.
Esta tecnología nos permite conocer detalles clave, como el estado general de la palmera,
el avance de la enfermedad causada por el picudo rojo, su nivel de estrés, entre otros. En
esencia, estas imágenes nos ofrecen un chequeo médico detallado de cada árbol,
revelando problemas que son invisibles para el ojo humano.
“Esto nos sirvió para identificar que la plaga acciona diferente según la especie de palmera”, contó Lamas.
En diciembre de 2025 un equipo del Grupo Geoinformática y Ciencia de Datos Geoespaciales de la Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México comenzó a trabajar en conjunto con UTEC en el desarrollo de un algoritmo que
apoye la automatización y escalabilidad de la detección del picudo rojo en palmeras.
“Sabemos cómo se ven los distintos cambios con imágenes de alta resolución y conocemos
los estadíos de la enfermedad en los distintos palmares, ahora con México estamos
trabajando para automatizar esa detección a distintas escalas”, contó Aubet.
Si bien existen enfoques anteriores que utilizan alguna de estas tecnologías de forma
aislada, el aporte distintivo de UTEC radica en haberlas integrado y en desarrollar un
algoritmo de predicción. Este sistema integrado ha demostrado ser eficaz para identificar
palmeras enfermas en las etapas más tempranas del ataque del picudo rojo.
Además de Aubet y Lamas, el equipo de trabajo perteneciente al Grupo de Investigaciones
Espaciales de UTEC también está integrado por Agustín Soto, docente Adjunto del Área
Sensoramiento Remoto de la universidad.
El camino a seguir y el decreto
De cara al futuro, los investigadores aspiran a escalar el proyecto para abarcar el territorio
nacional. Este salto de escala implicaría utilizar más cámaras y, posiblemente, recurrir de
manera frecuente a aeronaves. “Siempre hemos pensado en trabajar con la Fuerza Aérea
Uruguaya y otros grupos. Nuestro objetivo es avanzar hacia una implementación a nivel
nacional y contribuir desde la UTEC en el mapeo de los palmares”, comentó Lamas
“La velocidad con la que podremos avanzar depende, en primer lugar, de la posibilidad de
montar nuevas tecnologías en aeronaves para realizar nuevas capturas. A partir de eso,
entran en juego otros factores logísticos, como la disponibilidad de aeronaves y drones, las
licencias para volar del equipo y la posibilidad de trasladarse por el territorio”, explicó
Lamas.
De acuerdo al decreto 19/026 del 20 de enero de 2026, el Poder Ejecutivo formalizó el
Grupo Asesor Ad Hoc de expertos para coordinar y fortalecer las acciones de combate
contra el picudo rojo y prevé que UTEC participe de este grupo.
“Contar con imágenes actualizadas de diferentes áreas del país nos permitiría monitorear
con precisión el avance de la plaga. Esto constituiría una herramienta fundamental de alerta
temprana para identificar al picudo rojo y, a partir de esa información, definir y priorizar
acciones de control de manera eficaz”, agregó Lamas.
El trabajo comenzó en junio de 2025 tras un contacto con el Servicio de Sensores Remotos
Aeroespaciales de la FAU que ya tenía intercambios con el Ministerio de Ganadería, SINAE
y la Intendencia de Montevideo por el problema del picudo rojo.
Las plagas y el viaje a China con Orsi
Este desarrollo, además, podría aplicarse para abordar otros tipos de plagas, una de las
aspiraciones centrales del equipo de investigación. En este contexto, la rectora de UTEC,
Valeria Larnaudie, y el consejero Álvaro Pena iniciarán el viernes 30 de enero una visita a
China integrando la misión oficial presidida por Yamandú Orsi. Uno de los objetivos
específicos de UTEC será la firma de un acuerdo de cooperación académica y científica con
la Beijing Forestry University. Este convenio buscará promover la investigación, innovación y
formación en áreas como el sensoramiento remoto aplicado a la gestión de plagas. El
trabajo en estas líneas se realizará, además, en articulación con el Instituto de
Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE).