El edil del Partido Nacional, Damián De Oliveira, se mostró crítico con la actitud del Sr. Ministro de Economía, Gabriel Oddone durante la sesión ordinaria de este lunes 22 de setiembre, de la Junta Departamental de Soriano.
«Oddone nos habla desde las altura»
En un reciente reportaje que le hicieron al ministro de Economía, Gabriel Oddone,
mostró, en una frase, todo lo arrogante que puede ser, al indicar que la prensa que lo
critica y la oposición deben esforzarse más intelectualmente.
Oddone habló desde las alturas, como si su condición intelectual fuera superior a la
del resto de los mortales. Y como si integrara un elenco de gobierno que se
caracterizaría, precisamente, por su superioridad en materia de inteligencia, cultura y
formación. Dijo que los portavoces de la oposición “no entendieron, no leyeron”. Y para
rebatir la acusación de que el gobierno no tiene un plan claro, dijo que ahora todos
discuten sobre el presupuesto, lo que demostraría que el gobierno tiene un gran
programa. El Poder Ejecutivo debe preparar un proyecto de presupuesto por mandato
constitucional, por lo que no hay nada de extraordinario en la rutina presupuestal. No
se discute el presupuesto porque represente un gran rumbo para el país, sino por todo
lo contrario.
El asunto sería para reírse si no fuera para llorar, porque si algo caracteriza a los
actuales gobernantes, incluido el equipo económico, es su medianía, chatura y, en
algunos casos, torpeza. El viceministro Valcorba reconoció que sabían antes de la
elección que el programa del Frente Amplio es impracticable por lo costoso, pero no lo
dijo antes de la elección como hubiera sido su deber, y el presidente del Banco
Central, quien propone en solitario un plan para alejarnos del dólar, acaba de decir que
sería positivo que Uruguay sea aún más caro (¡!).
Además de esas extrañas compañías, Oddone no es un gran economista y está por
verse si será un buen ministro. Sus comienzos no han sido nada halagadores: no pudo
impedir que el Estado incurriera en un gasto desmedido y polémico como el de la
compra de la estancia María Dolores por el Instituto de Colonización, una operación
demagógica y francamente inoportuna. Realizó cálculos totalmente voluntaristas sobre
el futuro crecimiento del país, los que han sido rebatidos por los economistas más
serios. Esos errores son graves, porque a partir de ellos se proyecta todo el
presupuesto. Y tuvo que hacer malabares para explicar los nuevos impuestos, aunque
mandó al frente al propio presidente Orsi, explicando en ese reportaje que él hubiera
preferido no comprometerse a que no subiría la carga impositiva, como lo hizo
indesmentiblemente el señor Orsi en el debate que mantuvo con Álvaro Delgado.
Oddone, con su pretensión de superioridad intelectual, integra el mismo equipo de los
evasores —el senador Andrade, el economista Arim, director de la OPP; la exministra
de Vivienda Cecilia Cairo— y de los funcionarios que deliberadamente pisotean las
normas, como el Dr. Danza de ASSE, quien, aferrado a los cargos y a los sueldos,
sigue siendo médico de mutualistas, lo que está expresamente prohibido. Un conjunto
de personas que no han cumplido con sus obligaciones y que no deberían
desempeñar funciones públicas.
Será beneficioso para todos que el ministro Oddone asuma sus responsabilidades con
humildad y decencia intelectual, abandonando el tonito canchero que domina ese
reportaje, haciendo cálculos más realistas sobre el futuro del país y dejando de lado
para siempre su desbordada pretensión de hacer comparaciones intelectuales. Si no
es así, le irá muy mal
Y el saludo a Dolores por sus 224 años