El motín en la Unidad 24 de Pense fue controlado a la medianoche. Inicialmente, se informó que no había heridos, una versión confirmada por fuentes policiales, bomberos y familiares de los reclusos.
El conflicto se originó en la celda 3 del pabellón C, donde un grupo de 20 reclusos subió a los techos, prendió fuego a colchones y se enfrentó a la guardia, que en ese momento contaba con pocos funcionarios.
El Grupo de Reserva Táctica (GRT) y bomberos intervinieron para controlar la situación.
Posteriormente, se revelaron más detalles sobre la existencia de heridos, con reportes de dos reclusos quemados y dos con heridas de bala, uno en el pie y otro en la rodilla.
Los reclamos que motivaron la revuelta incluían la mala calidad de la comida y la falta de atención médica, psicológica y de comunicación con la dirección de la unidad.
El subdirector operativo del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), Pablo Ortega, confirmó un disturbio que ocurrió el domingo a las 22:00 en el sector C, dejando un saldo de dos reclusos con lesiones leves. El incidente se originó por problemas de convivencia entre los internos.
Doce reclusos de la celda 3 irrumpieron en el sector, intentando agredir a los de la celda 5. Al llegar la policía, los internos prendieron fuego a colchones en la puerta de la celda y se atrincheraron, impidiendo el paso de los agentes.
El sargento Gómez (Comandante de Guardia) solicitó apoyo de Bomberos y el Grupo de Reserva Táctica (GRT). Los bomberos extinguieron el fuego y la policía logró ingresar, reduciendo a los 12 reclusos.
Dos internos de otra celda, que no participaron en el motín, fueron atendidos por inhalación de gases lacrimógenos.
Tras controlar la situación, se realizó una requisa en la que se incautaron 18 armas blancas artesanales. Los doce reclusos responsables del disturbio serán trasladados a otros centros debido a la situación de seguridad.
Ortega aclaró que no fue necesaria la asistencia de ambulancias y que solo los bomberos y el GRT brindaron apoyo externo.