«La iniciativa busca transformar los museos en espacios de diálogo y adaptación permanente, donde las colecciones sean accesibles e interpretadas, y donde la comunicación con los públicos sea el motor de su evolución», dijo la coordinadora.
El proceso de transformación se presenta como un camino en constante construcción, más que un destino fijo. «El ideal es algo que se transforma permanentemente, porque en la medida que los museos están al servicio de la sociedad, deben adaptarse a los cambios y urgencias», explicó la referente.
«No existe un modelo único, ya que la diversidad de los museos y sus contextos territoriales y comunitarios exige enfoques flexibles y adaptativos» sostuvo.
Para lograr esta adaptación, la capacitación constante se vuelve fundamental. Los equipos museísticos buscan profundizar sus conocimientos para comprender mejor los territorios que ocupan y las transformaciones necesarias en conjunto con la ciudadanía y las comunidades.
Este proceso se fortalece a través de la colaboración interinstitucional, donde el Sistema Nacional de Museos (perteneciente al Ministerio de Educación y Cultura) trabaja en conjunto con las intendencias departamentales y los museos locales para desarrollar nuevas instancias de gestión museal.
En definitiva, «los museos uruguayos transitan un camino de aprendizaje y transformación continua, buscando ser espacios cada vez más abiertos, dialogantes y relevantes para todas las personas», enfatizó Herszhorn.