Tras una larga jornada desarrollada este jueves en sede de Fiscalía, como informáramos anteriormente y posteriormente en sede del juzgado de primera instancia de Mercedes, finalizó próximo a la medianoche, con la imputación al ex intendente y otros seis jerarcas.
Se imputaron diversos delitos, delitos de peculado, de cohecho simple, de cohecho calificado, abuso de funciones, divulgación de información privilegiada en distintos grados de participación, entre todos.
La Fiscalía solicitó una medida cautelar privativa de libertad que consiste en arresto domiciliario total monitoreado por dispositivo electrónico, en plazos que algunos son de 180 días y algunos en un poco menos.
Alcanzan al Secretario de la Intendencia, al prosecretario, director de obras, el encargado de logística, el encargado de hacienda.
En el caso del ex intendente Besozzi fue de 180 días como presunto autor de múltiples delitos, que incluyen peculado, tráfico de influencias, concusión, omisión de denuncia de delitos, cohecho simple y abuso de funciones. Las acusaciones se agravan al considerarse que estos delitos se cometieron de manera reiterada. Como resultado, se ha dictado un arresto domiciliario total por 180 días, con la obligación de usar un dispositivo electrónico de monitoreo.
El secretario general también enfrenta serias acusaciones, siendo señalado como coautor de reiterados delitos de peculado y abuso de funciones, así como de omisión de denuncia de delitos. Al igual que el ex intendente, se le ha impuesto un arresto domiciliario total por 180 días con el uso de tobillera.
Por su parte, el prosecretario está acusado de un delito continuado de cohecho calificado, lo que le ha llevado a recibir un arresto domiciliario total de 90 días con el uso de tobillera. El director de Hacienda, quien enfrenta dos delitos de peculado y un delito de abuso de funciones, también ha sido sometido a arresto domiciliario total con tobillera.
El director de obras, en una situación similar, debe responder por dos delitos de peculado y reiterados delitos de abuso de funciones, todos en régimen de reiteración real, y ha sido condenado a 180 días de arresto domiciliario total con el uso de tobillera.
Además, un auditor se enfrenta a cargos por concusión y omisión de denuncia de delitos, con un arresto domiciliario total de 90 días. Finalmente, una persona que inicialmente actuó como chofer y luego asumió otros roles, deberá responder por la utilización indebida de información privilegiada, omisión de denuncia de delitos y cohecho calificado, recibiendo 120 días de arresto domiciliario total con tobillera.
El riesgo procesal en este caso ha sido considerado alto, principalmente por la posibilidad de entorpecimiento de la investigación. La audiencia fue reservada, lo que limita la divulgación de detalles adicionales.